¿Estás arrancando tu propio negocio? ¡Felicidades! Emprender es una aventura emocionante, pero también llena de desafíos, especialmente en el área financiera.
La mala noticia: muchos emprendimientos fracasan no por falta de ventas, sino por una mala gestión del dinero y del negocio.
La buena noticia: estos errores son evitables si sabes reconocerlos a tiempo y tomas acciones para corregirlos.
Hoy te voy a contar cuáles son los errores financieros más comunes que cometen los nuevos emprendedores… ¡y cómo puedes evitarlos!
Un emprendimiento necesita más que pasión para sobrevivir: necesita números claros, organización y decisiones financieras inteligentes. Ignorar esto puede hacer que un buen proyecto termine antes de despegar.
Aquí te numeramos los principales errores y nuestro consejo para resolverlo, estos tips han ayudado a miles de emprendedores:
1. No separar las finanzas personales de las del negocio
Usar la misma cuenta bancaria para gastos personales y de la empresa es uno de los errores más peligrosos.
¿Por qué es un problema?
Pierdes el control de cuánto realmente estás ganando o gastando en tu negocio, y podrías tener problemas legales o fiscales y lo peor de liquidez que no te permita operar el negocio.
Consejo:
Abre una cuenta bancaria exclusiva para tu emprendimiento desde el primer día, podrás ver lo que ingresas y gastas.
2. No llevar un control de gastos detallado
Muchos emprendedores creen que “lo tienen todo en la cabeza” y no registran sus gastos pequeños… que al final suman mucho.
Consejo:
Lleva un registro diario exhaustivo de todos tus gastos por pequeños que sean, lo puedes llevar en una app, en Excel o en un software contable, esto te permitirá ir viendo el flujo de tu negocio, y muy importante, revísalo semanalmente.
3. Sobreestimar los ingresos futuros
Es fácil ser optimista cuando empiezas, pero en los inicios no debes gastar en función de ingresos que “esperas” ganar, esto es arriesgadísimo.
Consejo:
Planifica tus gastos solo con ingresos reales, y mantén un fondo de reserva para imprevistos.
4. No tener un fondo para emergencias empresariales
Crisis en el país, clientes que se demoran en pagar, reparaciones inesperadas… Todo puede pasar. Si no tienes reservas, cualquier problema puede convertirse en un gran dolor de cabeza.
Consejo:
Reserva al menos el 10% de tus ingresos para un fondo de emergencia.
5. Ignorar los impuestos y obligaciones fiscales
Dejar todo para último momento o no apartar dinero para impuestos puede traerte multas y problemas legales. Se te incrementan los costos y pagas de más.
Consejo:
Consulta con un contador desde el inicio y aparta un porcentaje fijo para cumplir con tus obligaciones tributarias.
6. No tener claros los costos del producto o servicio. Descargar aquí
No tener claro los costos en que incurres al ofrecer tu producto o servicio. Al ingresar los pagos de los clientes, piensas que todo va bien. Pero puede ser que estés gastando más que lo que ingresas y que estés operando a pérdida.
Consejo:
Desde el primer día en un papel escribe todos los costos que incurres para ofrecer tu producto y servicio. No dejes afuera variables como tu sueldo y los gastos fijos del negocio.
7. No cobrarte un salario como emprendedor y dueño de negocio
Los emprendedores piensan que como son los dueños del negocio no deben cobrar salario. Al no tener un ingreso fijo que te permita cubrir tus gastos personales, esto va generando una ansiedad porque no ves los resultados del negocio.
Consejo:
Desde el inicio, fíjate un sueldo y cumple con cobrarlo mensualmente como haces con tus colaboradores. Esto te permitirá tener una tranquilidad para asumir tus gastos principales.
Ejemplo práctico
Antes:
Andrés, dueño de una cafetería, no separaba sus finanzas del negocio de sus finanzas personales. Pensaba que si había dinero en su cuenta, todo estaba bien. A los 6 meses, no sabía cuánto ganaba realmente y no pudo pagar a tiempo sus impuestos.
No tenía sueldo y pasaban los meses y no se cobraba sueldo y no habían utilidades. Por lo que cada vez tenía más deudas en el negocio y personales que no lograba cubrir.
El estrés crecía y la intranquilidad por no poder cubrir sus costos y gastos.
Después:
Juan conversó con Pedro, que ya venía emprendiendo por 6 años y al oír su historia, le comentó que él había pasado por lo mismo.
Juan escuchó las recomendaciones de Pedro, se fijó un sueldo, abrió una cuenta bancaria exclusiva para el negocio, llevó un control semanal de ingresos y gastos, y destinó el 15% de sus ingresos a su fondo de impuestos. Ahora tiene claridad financiera y su cafetería sigue creciendo.
Cierre
Emprender ya es suficientemente desafiante como para agregarle problemas financieros innecesarios.
Si evitas estos errores desde el principio, tendrás más control, más tranquilidad y más probabilidades de éxito.
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